A pesar de ser una Pollera Montuna, como su nombre lo dice, esta es una de las polleras más valoradas y más apreciadas por los pueblos de la región de Las Tablas y sus alrededores, precisamente por sus llamativos colores y la delicadeza del trabajo realizado en su camisa, que siempre hace juego con el color del pollerón de zaraza.

La Montuna Santeña o de Zaraza se adereza con zarcillos, una cadena chata, la Guachapalí, el Tapahueso con una medalla de oro y para la cabeza, el juego de peinetas trabajadas sobre la base de carey y láminas de oro con brillantes y perlas, un par de moños y un juego de "pimpollos" o tembleques de colores.

Al igual que la pollera de lujo, esta pollera se debe enjaretar a juego con el gallardete y los zapatos de pana, todo debe ser del mismo color.